Nuestra reseña
Villoro ha hecho de la crónica futbolística una forma literaria propia. En este libro toma como punto de partida varios partidos cargados de significado —algunos famosos, otros menos conocidos— y los convierte en ventanas para hablar de identidad, miedo, derrota y esperanza. El fútbol no es el tema: es el pretexto para hablar del siglo XX y XXI latinoamericano y global.
Con la misma prosa que hizo de Dios es redondo una referencia indiscutible, Villoro demuestra que el partido de fútbol puede ser tan literariamente denso como cualquier otra experiencia humana. Una propuesta para lectores que ya lo han leído y quieren más, y una puerta de entrada magnífica para quienes aún no lo conocen.